Sujeto y autonomía en el enactivismo
He estado participando en un curso llamado Modelos de Análisis Éticos Aplicados a Problemas de Psicoterapia. Durante la introducción, Rodrigo Mardones, el docente, hizo una suerte de recorrido histórico del concepto sujeto y me hizo preguntarme qué se puede decir desde la matriz enactiva.
En la propuesta enactiva el sujeto no desaparece, pero tampoco es el sujeto sustancial de la tradición cartesiana. El enactivismo rechaza la idea de un sujeto-cosa con propiedades fijas, pero no la idea de subjetividad como tal.
El sujeto, para el enactivismo, es el agente autónomo, es decir, un sistema que se genera y sostiene a sí mismo operacionalmente, y que por eso mismo trae consigo un punto de vista, un para-sí desde el cual el mundo aparece como relevante o irrelevante según sus necesidades, este agente autónomo activamente genera y mantiene su identidad, y de ese modo trae consigo su propio dominio cognitivo (Thompson, 2005). La subjetividad no es un añadido opcional al organismo biológico, sino que surge de la misma organización que hace del organismo un sistema vivo, y la relación entre el cuerpo vivido subjetivamente y el cuerpo biológico del organismo requiere explicación, algo que Thompson llama el problema cuerpo-cuerpo.
Lo que sí desaparece es el sujeto como entidad separable del mundo que representa internamente ese mundo desde fuera. En su lugar queda un agente situado, diferenciado del entorno pero constituido en el acoplamiento con él, un ser vivo que trae un mundo consigo en vez de recibir un mundo ya dado (Ward, 2026). Estos agentes son seres espacialmente situados, diferenciados del entorno, dirigidos intencionalmente hacia cosas que están a cierta distancia, y son sujetos perdurables de acción y experiencia, no meros nodos de una red que se disuelve en cada acoplamiento nuevo (Maiese, 2018).
Por eso el concepto de autonomía es central y, lejos de ser irrelevante, algunos autores señalan que ha sido descuidado por enactivistas contemporáneos pese a proveer el único fundamento naturalizado para anclar la identidad de un sujeto cognitivo en su modo específico de organización. Sin autonomía no habría manera de distinguir a un agente de su entorno, y sin esa distinción el sense-making pierde su punto de apoyo, porque hacer sentido presupone alguien para quien las cosas tienen sentido.
Referencias
Maiese, M. (2018). Can the mind be embodied, enactive, affective, and extended? Phenomenology and the Cognitive Sciences.
Thompson, E. (2005). Sensorimotor subjectivity and the enactive approach to experience. Phenomenology and the Cognitive Sciences, 4(4), 407-427.
Ward, D. (2026). What Is Enactivism? Adaptive Behavior.